Sin embargo, no podemos establecer una definición determinada para ellas, pues existen una gran diversidad de especies, pudiéndose además consumirse frescas, desecadas, cocidas o en conserva.
Cada una va a tener unas características propias, lo que hace muy atractivo su consumo. Aún así, podemos establecer ciertas generalidades, pero dentro de ellas pueden variar los datos:
- Alto contenido en agua (75-90%), aunque existen excepciones como los dátiles y las pasas.
- No son muy ricas en proteínas.
- Contienen fibra. Tiene un papel esencial en diversas funciones como la regulación gastrointestinal y tienen efecto saciante.
- Vitaminas. Al ser ricos en agua, van a tener sobre todo vitaminas hidrosolubles; C, A y vitaminas del grupo B excepto la B12. Las vitaminas D y E están ausentes.
- Minerales. Serán propios de cada fruta, por ejemplo; la cereza, el higo y el limón poseen calcio, las ciruelas y los plátanos tienen fósforo y las cerezas, los higos, las peras y los plátanos tienen magnesio
- Tienen un bajo contenido en grasa, con excepciones como el aguacate.
- Presentan sorbitol, lo que les da un efecto laxante.
- La mayor parte de los hidratos de carbono son azúcares simples, cuya concentración aumenta con la maduración de la fruta.
Además de ésto, podemos diferenciar los frutos secos, cuyo contenido en agua es menor (-50%) y su contenido en grasa es mayor. Éstos presentan beneficios; tienen antioxidantes, mejoran la sensibilidad a la insulina y el riesgo de padecer cáncer, tienen efecto saciante, previene el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Observando todo ésto, debería hablar también del papel de las frutas en la salud. Básicamente podemos decir cuatro cosas:
- Cardiopatías. El consumo de frutas se relaciona con la disminución de este tipo de dolencias.
- Cáncer. No existen estudios concluyentes, sin embargo se establece una relación inversa entre el consumo de frutas y el riesgo de padecer cáncer.
- Diabetes. Hay estudios cuyo resultado dicta que disminuye el riesgo de padecerla, sin embargo no se trata de estudios concluyentes.
- Obesidad. Esto es así lo mires por donde lo mires, el alto contenido en agua disminuye a densidad calórica y aumenta la saciedad, lo que previene la aparición de la obesidad.
En conclusión podemos decir que consumirlas diariamente ayuda a prevenir enfermedades, ayuda contra el sobrepeso y la obesidad, son fáciles de preparar, proporcionan pocas calorías y grasas saturadas, tienen efecto saciante y no contienen colesterol. Por estos motivos se aconseja el consumo de 5 raciones de fruta, lo que contribuye a llevar una dieta equilibrada.
¿Cómo podemos aumentar el consumo? Aquí, principalmente, debemos tener en cuenta la etapa infantil de las personas, es decir, si introducimos el consumo habitual de frutas en un niño, haremos que se acostumbre y que las coma a lo largo de su vida, sin embargo es complicado que un niño elija una manzana sobre una hamburguesa, por ello, un consejo para facilitar el proceso es darles algo divertido y bonito a la vista, dándoles un plato colorido, variado y delicioso que facilite que se acostumbren a disfrutar de una buena pieza de fruta. Aquí os dejo algunas imágenes que os darán alguna idea de lo que digo.
¿No me digáis que no apetece darle un bocado?
Estas son ideas divertidas y atractivas que gustarán a los más peques, incluso podéis pedirles que os ayuden a preparar esas ricas brochetas.
En resumen, las frutas son un grupo indispensable, muy sano y delicioso, por lo que comeros esas 5 raciones que se aconsejan con alegría, que como picoteo son un dulce delicioso.
Si queréis saber más sobre ésto, os aconsejo la web de 5 AL DÍA, una asociación que fomenta el consumo de frutas y verduras teniendo en cuenta 5 colores básicos; blanco, verde, naranja, rojo y violeta.
Nos leemos.



